Las empresas son cada vez más conscientes de que, para competir en la economía global, necesitan desarrollar el talento de su gente de modo sistemático y profesional. Por ello, en los últimos años se han multiplicado los sistemas de gestión de competencias y de evaluación del desempeño, que evalúan los objetivos de cada empleado a la vez que observan sus áreas de mejora y desarrollo, en un ambiente armonioso donde pueda desenvolverse en forma optima.
Los Equipos de Alto Rendimiento son equipos de trabajo que, al igual que otros equipos eficientes, tienen sentido de propósito común y cuentan con un clima de confianza y comunicación abierta y franca. Pero los factores que marcan la diferencia entre ser un equipo de trabajo y un equipo de alto rendimiento son: Pasión por los desafíos y orgullo de logro, capacidad para crear las condiciones para aumentar su rendimiento, respuesta rápida en la identificación y aprovechamiento de las oportunidades y Capacidad para organizarse como una unidad altamente efectiva
Todo directivo que haya logrado instaurar en su equipo una dinámica de desarrollo, de cooperación, de confianza, corre el riesgo de preguntarse: ¿podríamos progresar aún más?, lo que implica una invitación a crear un equipo de alto rendimiento. Este equipo se caracteriza por el hecho de que la identidad de cada participante, como la del propio equipo, se define con relación a la visión compartida, lo que se puede llamar también el sentido (significación y dirección). No se trata solamente de objetivos operativos, si no también de valores, de comportamientos..... Habiendo integrado ya su competencia técnica y su capacidad de escucharse mutuamente, los miembros de un equipo se centran en la elaboración de esta visión compartida y el reajuste continuo del papel de cada uno y del equipo a esta propia visión, constantemente reactualizada en función de la evolución de la realidad circundante. Programa atrayente a la par que ambicioso, que puede hacer soñar en responsabilidades y liderazgo asumidos por todos, decisiones tomadas por consenso, conflictos regulados a medida que se presentan. Pero también programa que necesita, por parte de los interesados, autoelaboración, dedicación personal y total aceptación de los demás.Los Equipos de Alto Rendimiento son equipos de trabajo que, al igual que otros equipos eficientes, tienen sentido de propósito común y cuentan con un clima de confianza y comunicación abierta y franca. Pero los factores que marcan la diferencia entre ser un equipo de trabajo y un equipo de alto rendimiento son: Pasión por los desafíos y orgullo de logro, capacidad para crear las condiciones para aumentar su rendimiento, respuesta rápida en la identificación y aprovechamiento de las oportunidades y Capacidad para organizarse como una unidad altamente efectiva
Esto presupone autarquía intelectual, compromiso con la tarea y alta capacidad de aprendizaje en conjunto. Los integrantes se encuentran motivados, se apasionan por los resultados y mantienen valores congruentes.
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